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¿QUÉ SE APRENDE EN LOS CURSOS DE DE DIRECCIÓN DE CINE; "APRENDE HACIENDO" ?



La verdad es que no sabría que decir si me lo preguntaran realmente. Me imagino que cine. Enseño quizá la lógica del cine empezando por lo elemental en la narrativa cinematográfica que seguro es lo que todo el mundo hace. Y dependiendo del apetito de imágenes que encuentre en los alumnos así será mi ansiedad por alimentarlos.

El método Aprende Haciendo que utilizo en mis cátedras o debería decir rodajes, realmente es muy distinto a lo que normalmente se utiliza en las clases de dirección de cinematográfica en las universidades o escuelas técnicas de América Latina a las que he tenido acceso. Yo aseguraría como principal concepto diferenciador que no es lo que se ensaña sino quizá, como se enseña y por encima de todo, cómo se aprende.

Hasta el día de hoy encontramos un esquema de formación cinematográfica que se repite casi en todos los centros de formación de este país (Colombia) y podría ampliarlo con tranquilidad en casi toda América latina. Hay un proceso quizá demasiado largo en su planteamiento curricular para explicar conceptos sin duda necesarios donde aparece como piedra angular la narrativa, la producción, la fotografía, entre muchas otras asignaturas de relevancia mezcladas con terceras de no tanto valor profesional en mi humilde opinión, pero entiendo que… están más que justificadas en la formación académica al uso. Hablo de materias como historia del arte, historia del cine, historia del sonido, entre muchas otras historias del mismo estilo. Soy de la idea que la formación del director debe ser equilibrada en todo tipos de arte y por supuesto en literatura, comercio internacional, legislación y marketing entre otras también de obligado conocimiento que no se enseñan como sonorización de una película o doblaje (traducción de la misma para su exportación), pero el énfasis sin ningún tipo de dudas debe estar focalizado en saber contar historias a través de la imagen en movimiento.


La cuestión a la que quiero ir sin menospreciar a nada ni a nadie, es que si dividimos el número de horas que el alumno de dirección cinematográfica dedica a practicar ¡Cine! O debería decir a hacer cine, nos llevaríamos la desagradable sorpresa de asegurar que mucho menos de un 30 o 20 por ciento de toda la carrera.

El cine como cualquier cosa en el mundo se aprende haciendo. Lo importante no es el producto final, sino el proceso de aprendizaje. Si somos serios con nosotros mismos y la realidad profesional que nos rodea en el mundo laboral para el que supuestamente preparamos a nuestros alumnos, es la práctica es lo que nos da la experiencia y precisamente es experiencia lo que se pide en el mundo laboral a nuestros egresados. ¿Entonces?...

Nuestro sistema de enseñanza de cine, quizá de muchas más artes y ciencias, se ha basado en transferir a los estudiantes lo que sabemos o creemos saber y la forma de hacerlo, y a esto se le ha llamado me imagino que de forma mordaz clases magistrales. No dudo que para muchos tipos de conocimientos sea funcional, pero para el arte en mayúsculas estoy seguro que rotundamente no se ajusta a la verdad.

Permítanme un ejemplo. ¿Ustedes creen que se podría aprender dibujo y pintura principalmente escuchando horas de disertación sobre las diferentes etapas pictóricas del Barroco, el Rococó o la pintura neoclásica? ¿Y qué les hace pensar que el cine se aprende principalmente observando películas y escuchando largas charlas de profesores sobre el porqué de los planos utilizados por tal o cual director o la temperatura de color de tal fragmento dramático? El saber no ocupa lugar, pero hay que dar prioridades.

Pero el paradójico sistema actual de enseñar cinematografía no se queda ahí. Cuando finalmente el alumno toca una cámara es repartida entre un grupo más o menos numeroso de estudiantes para que entre todos hagan un corto, espero después que no les contraten a todos como director para hacer una película juntos. Y esta práctica normalmente sucede una vez en toda la carrera con una duración que habitualmente no llega por obra a más de quince minutos. ¿Me quiere decir alguien que sea profesional y que viva del cine en este país (si es que los hay… por lo de vivir del cine) si es o no como mínimo ridículo el planteamiento?


El método Aprende Haciendo permite que todos los alumnos hagan cada uno, mínimo un corto al mes de diez minutos durante toda la carrera. Sin tener que comprar mucho más material por parte de las instituciones. ¿Cómo? Tendrán que esperar si están interesados al próximo reportaje o solicitarme

información sin ninguna obligación de ningún tipo...en; laurentino.m@dlminternacional.com ¡Es que me gusta saber con quién hablo!

Saludos del Profe.

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